jueves, 6 de julio de 2017

LOS BUENOS HÁBITOS NO SE VAN DE VACACIONES

Estamos en julio, tiempo de vacaciones para mucha gente. Nos vamos de viaje, salimos de nuestra rutina diaria, abandonamos el estrés del trabajo, ya no nos preocupamos de las tareas del hogar.

Seguro que eres de lo que piensas que estar de vacaciones es sinónimo de no seguir las normas, las mismas que durante todo el año te encasillan en un estilo de vida determinado: comes bien (o por lo menos lo intentas), sigues una alimentación sana y equilibrada, te apuntas al gimnasio o sales al parque a correr los fines de semana. Ahora, tienes las tan merecidas vacaciones y 
¿qué pasa con tus hábitos saludables?

Por Navidades te comentaba que no pasa absolutamente nada si durante la cena de Nochebuena o de Nochevieja comes lo que normalmente aparta por seguir una alimentación sana. En ese artículo te decía que no por comer mal una vez estarás estropeando el trabajo de todo un año. 

Algo parecido pasa con las vacaciones de verano: para disfrutarlas no debes agobiarte, pero tampoco debes echar a perder el esfuerzo y los sacrificios que has hecho a lo largo de todo un año.



Tanto si vas a un destino de playa como si vas a un lugar de montaña, tendrás seguramente ocasión de practicar algún ejercicio: nadar, correr, senderismo, jugar al volley playa o al fútbol con los amigos o con tus hijos, o incluso puede que tengas la oportunidad de alquilar una bici durante un dia o unas horas o simplemente pasear para ver y conocer el lugar que has escogido para pasar las vacaciones.

Entonces, aunque estés de vacaciones y no puedas ir al gimnasio, tienes una infinidad de ocasiones para dejar a un lado el sedentarismo y mantenerte activo. 

Y lo mismo pasa con la comida: puedes comer de forma saludable aunque estés de vacaciones. Te dejo algunos consejos para no dejar los buenos hábitos alimenticios:

1. Evita las cadenas de comida rápida donde venden hamburguesas, perritos, pizzas y todo tipo de productos ultraprocesados.

2. Si comes en el hotel, todos los buffets y todos los menús incluyen siempre algo de verduras, frutas, cereales, pescado o carne a la plancha.



3. Si sales a comer fuera, recuerda que la comida local tradicional es siempre la opción más saludable porque los productos base son siempre cultivados o elaborados en la misma zona. Aunque las recetas sean diferentes a las que estás acostumbrado, esto no quiere decir que no sea saludable. Por supuesto evita los fritos y todo lo que sea procesado. Opta, por ejemplo, por ensaladas con productos típicos de la tierra y carne o pescados de la zona.

Y recuerda que a menudo no importa lo que comes, sino como lo cocinas. Y ésta es la regla base que debes seguir cuando te vas de vacaciones o cuando sales a comer o cenar a cualquier restaurante.

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